| La patria chica de Sara Montiel es también una de las postales más conocidas de todo el mundo: un majestuoso grupo de molinos de viento de los que ya se habla en el Quijote, y que desde entonces no dejan de dar la vuelta al mundo. Tierra de buenos vinos, es un lugar obligado de parada para poder dar gusto a la vista y al paladar. |  |