Defendida por sus murallas y por el misticismo envolvente de Sta. Teresa de Jesús, Ávila es una ciudad muy tranquila. Tiene mucho turismo, sobre todo de fin de semana, por su belleza y por la cercanía de Madrid y esto le da mucho ambiente sobre todo a las horas del aperitivo, para tomarse el vinito con su tapa (ojo a las patatas revolconas!!, un verdadera delicia local) y para sentarse en una buena mesa para degustar el mítico chuletón o el típico cochinillo castellano.
No se puede hacer una división muy clara de zonas para salir en Ávila, es ciudad pequeña, pero quizás el punto más neurálgico sea la calle Vallespín, dentro de murallas, jalonada de restaurantes y de bares de copas, pero también hoy muchos sitios donde tomar y pasarlo bien algo alrededor de murallas, sobre todo por la zona norte y en las cercanías de la estación. |  |